¿Es necesario saber leer música?
La capacidad de leer partituras puede ser imprescindible en algunos tipos de música y menos importante en otros, aunque es una habilidad que nunca estorba y siempre aporta, si se sabe utilizar el recurso convenientemente.
Cuanta más cantidad de notas y cuanta mayor sea la precisión con que estas deban ser tocadas, mayor será la necesidad de recurrir a la partitura. Así, en la música clásica, donde el orden fijado por el compositor debe ser respetado casi en su totalidad (en realidad, un poco menos de lo que se cree) la cantidad de información concreta que hay que manejar es tan grande que no se concibe que el músico no pueda recurrir a la partitura por no saber leer. Habrá muchas ocasiones en que, siendo tan grande el esfuerzo memorístico necesario, se realice la interpretación en público leyendo la partitura, previo estudio de la misma. Esto puede ocurrir por la extensión de la pieza, por su menor relación con sistemas tradicionales, por falta de tiempo para su estudio, o por la cantidad de piezas a trabajar, entre otros motivos.
Esto será así también cuando, aún tratándose de música popular, esta se trabaje en forma parecida a la música clásica, lo que suele ser común cuando el alumno no tiene los conocimientos teóricos suficientes para saberse manejar con sus propios recursos. Cualquier tipo de música no clásica podrá ser reflejado en una partitura y, si no se tiene la experiencia necesaria para trabajar determinado estilo en la forma que le es más propia (improvisando y cambiando cosas) al final se acaba haciendo lo que es propio de la música clásica: ser fiel a la partitura.
En cuanto a la música popular, la no necesidad de saber leer música puede ser defendida con suficiente base, aunque nunca en términos absolutos, ya que se trata de estilos (rock, pop, jazz, flamenco…) con suficiente recorrido como para tener vertientes en donde si es conveniente: guitarra flamenca de concierto, rock o pop sinfónicos, música instrumental en general. En cualquier caso, aunque es indudable que se puede tocar rock, o cualquier otro estilo popular, sin necesidad de aprender a leer, la envergadura de lo que hay que trabajar para alcanzar un nivel, no ya alto, sino simplemente medio, es tal que hace que la tarea de aprender a leer música sea nimia en comparación, sobre todo si se realiza sin dicha herramienta.
Cuanto más pertenezca la improvisación a la esencia de un estilo, podría ser el jazz y similares, más prescindible es la lectura aunque, paradójicamente, con algunas excepciones, la gran mayoría de músicos de jazz saben leer. La verdad es que, actualmente, es cada vez más raro encontrar músicos de nivel de cualquier tipo que, de una forma u otra no utilicen la lectura.
Para aquellos que se les hace muy cuesta arriba (suele ocurrir al principio): no es necesario abordar la lectura al principio, hay muchas cosas más importantes que trabajar primero. Luego, aumentando la experiencia, el alumno tendrá más criterio para saber lo que precisa en función de sus objetivos. Ser un músico que no lee puede ser una circunstancia, o un hecho, pero no tiene por qué ser una postura vital.

